martes, 4 de octubre de 2011

Ley de Amparo concordada con reforma constitucional

El 4 de octubre de 2011 entró en vigor la reforma constitucional publicada el 6 de junio de 2011 que, junto con la diversa publicada el 10 de junio de 2011, constituye la modificación más trascendente a nuestro sistema jurídico en los últimos años.

Desafortunadamente, no se expidió a tiempo la nueva ley reglamentaria del juicio de amparo (ni se reformó la anterior), lo que obliga a aplicar directamente las reformas constitucionales manteniendo, en lo que no se oponga a las mismas, las disposiciones anteriores; específicamente la Ley de Amparo y el Código Federal de Procedimientos Civiles.

En el documento anexo puede consultarse la Ley de Amparo concordada con las reformas constitucionales sobre el juicio de amparo; en la columna izquierda se colocó el texto de la Ley de Amparo y, en la columna derecha, se anotó el texto constitucional reformado que modifica el artículo correspondiente así como algunos comentarios; el archivo en formato PDF puede descargarse haciendo click aquí.

El número de artículos afectados directamente es pequeño, pero los cambios que provoca la reforma constitucional son substanciales y trascendentes.

3 comentarios:

  1. Dr. Baltazar Robles. Saludos. Me gustaría saber su opinión sobre lo siguiente ¿El hecho de que no se hayan publicado aún las adecuaciones a la ley de amparo derivadas de las reformas constitucionales de junio de 2011, no pone en contradicción a la actual ley de amparo con la constitución?
    De antemano le envío un cordial saludo.

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    1. Hola; yo creo que desde que entró en vigor la reforma constitucional de amparo (4-oct-2011), derogó algunas disposiciones de la ley de amparo que son incompatibles con el texto constitucional; la oposición no es de toda la ley sino sólo de algunos artículos que son incompatibles con el nuevo modelo constitucional del juicio de amparo por lo que, creo, podemos seguir aplicando la ley de amparo pero cuidando de excluir los preceptos incompatibles con el nuevo texto constitucional y aplicar éste directamente.
      Por ejemplo, la Suprema Corte ya definió que el hecho de que la ley de amparo no prevea el amparo directo adhesivo no impide promoverlo y que el artículo 76 bis, en cuanto limita la suplencia de la queja a la víctima u ofendido en materia penal, ya no debe aplicarse; eso podría incluso considerarse ejercicio de control difuso sobre la propia ley de amparo.

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